Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Opinión

  • | 2020/03/23 00:01

    Pánicoronavirus comercial

    La proyección del Instituto Nacional de Salud es que posiblemente 4 millones de colombianos podrían llegar a ser infectados con el covid-19, más popularizado como el coronavirus.

COMPARTIR

Salir de esta situación no está nada fácil, y no cabe duda de que ni en el mundo ni en Colombia estábamos preparados para esto. 

En 2015, Bill Gates habló de la incapacidad del mundo para enfrentar un brote o un virus pandémico. Más que una premonición, es la perspectiva de un visionario que conoce la importancia de la ciencia y la innovación y que sabe perfectamente que, en el mundo, se ha priorizado más la inversión en guerra que la inversión en salud, investigación y educación. 

América Latina no estaba preparada para la llegada de una pandemia. Las crisis financieras y sociales que han golpeado a varias economías regionales han demostrado la deficitaria capacidad que teníamos para afrontar una crisis de talla mundial como la que estamos experimentando.

Por lo pronto, el sentido de alarma no se ha hecho esperar. Entre toques de queda y simulacros de aislamiento se intenta positivamente evitar la propagación de este virus que ya ha cobrado la vida de decenas de personas a nivel regional, y de miles a nivel mundial. China e Italia son los países que registran el mayor número de decesos, pero en la mayoría de los países de América Latina el número de contagiados no para de crecer.

El confinamiento mundial se ha vuelto casi obligatorio. Es una de las principales maneras de asegurar que el virus no siga propagándose. Pero, a pesar de las muchas medidas que han tomado diversos gobiernos, varias personas aún no toman en serio el tema y violan las normas de seguridad y recomendaciones sanitarias brindadas por expertos en la salud. Así, ¿a dónde iremos a parar?

Las consecuencias ya se han hecho notar: la afectación a las finanzas personales de varias personas y el abastecimiento exagerado que deja a más de uno con las manos vacías. Al respecto, Livepanel, una empresa de tecnología especializada en investigación de mercados ahondó en el tema aprovechando el uso de dispositivos móviles en 15 países de habla hispana, dentro de estos Colombia, realizando un interesante análisis para Latinoamérica.

En tan solo 48 horas, 4.027 usuarios con smartphone evaluaron recientemente la situación, y pusieron sobre la mesa las consideraciones y preocupaciones más importantes que agobian a la población de América Latina, con la llegada del coronavirus a los países.

El que se espera que impacte más a la población es el tema económico (de antemano el tema social y de salud son los prioritarios, eso está claro). Las finanzas de los hogares se van a ver afectadas por la gran demanda de alimentos, artículos de limpieza y medicamentos que se está evidenciando, y su escasez en algunos productos, lo que expone a mayor pago por estos bienes. Por otra parte, también hay que tener dentro del radar aquellas personas informales o contratadas por servicios que desafortunadamente verán una marcada reducción en sus ingresos, aspecto que restringirá su capacidad de gasto, y los hará entrar en un estado de emergencia para suplirse con los productos más básicos.

Asimismo, la gran mayoría de los encuestados ha percibido cambios en sus actividades y en la forma de comportarse. Allí lo que más se destaca ha sido en términos de higiene y de contacto físico, lo que afecta no solo la vida a nivel personal y familiar, sino también a nivel laboral.

Por lo menos en Colombia son varias las empresas que han tomado como alternativa incorporar el teletrabajo para mitigar los efectos negativos en su operación. No obstante, si bien varias tienen las herramientas y las facilidades para hacerlo, otras empresas, especialmente Pymes, no pueden incorporar esta opción a su estructura organizacional, y se han visto en la necesidad de cerrar, con las lastimosas consecuencias que esto acarrea en términos de empleabilidad, producción e ingresos. 

Como no es de extrañarse, la investigación de Livepanel puso en manifiesto la baja confianza que tienen los encuestados en las medidas tomadas por los gobiernos y, por supuesto, sobre su verdadera capacidad para afrontar la crisis. En Colombia, por ejemplo, hemos venido lidiando por años con temas de desnutrición y falta de servicios públicos en zonas de difícil acceso, por lo que no es fácil concebir que podremos llevar eficientemente una crisis de salud pública global. En paralelo, los encuestados de Costa Rica, Guatemala y Uruguay consideraron, en su mayoría, que sus gobiernos se encuentran lo suficientemente preparados. 

Aunque, según la misma encuesta, gran parte de los consultados afirmaron que creían que el peor momento de la crisis aún no ha llegado, solo el 26% piensa que realmente puede llegar a infectarse con la enfermedad por medios de contagio como el contacto humano o la saliva. 

Ello ha patrocinado un cambio en los hábitos de consumo ante la llegada de cuarentenas y restricciones en el abastecimiento. Actualmente, los productos que tuvieron un crecimiento enorme en su demanda fueron geles antibacteriales, jabón líquido, e irracionalmente el papel higiénico. No obstante, aunque la encuesta no lo menciona, el egoísmo y el oportunismo fue parte de este proceso.

Sólo basta mirar a Bogotá. La semana pasada, ante la alerta del simulacro de aislamiento que preparó la alcaldía del Distrito, algunos establecimientos comerciales (sobre todo pequeños), por un lado, aprovecharon la necesidad de las personas para subir los precios hasta un 300% en alimentos, y productos de limpieza y prevención. Pero, por otro lado, en días previos a los aumentos exacerbados a los precios, las personas se abastecieron, excesiva e innecesariamente, de productos vitales como tapabocas, gel antibacterial, alimentos procesados y perecederos que son los que ha presentado mayores volúmenes de compra. Las personas se preparan para permanecer en sus hogares, por lo que buscan abastecerse de productos enlatados como verduras, granos y carnes procesadas, según analiza Mindshare Colombia, en un reciente estudio de tendencias.

Si la situación no mejora en las próximas semanas, ya no se sabe qué esperar. Entre noticias de la búsqueda insaciable de una posible vacuna y de miles de infectados y muertos a diario, una recesión mundial económica se avecina, y cada vez con más fuerza. Por ahora, el tiempo no está de nuestro lado. Por favor seamos responsables, hagamos caso a los llamados de las autoridades sanitarias y que, SÍ saben del tema, no a los influenciadores y políticos expertos del momento. Es un llamado también a unificar mensajes y no generar desinformación desde los entes gubernamentales.

¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

EDICIÓN 562

PORTADA

¿Qué va a hacer Carrasquilla después de la regla fiscal?

Las últimas semanas han sido bastante agitadas desde la perspectiva empresarial y económica. El comité consultivo de la regla fiscal decidió conceder un margen de maniobra al Gobierno en materia de gasto y endeudamiento, al flexibilizar algunos puntos el nivel de déficit fiscal permitido para 2019 y 2020.